Lo primero que nos parece importante mencionar es que los adaptógenos son complementos para la salud, y esto determina que:
Sin más, vamos con esta guía.
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Es gratis, súper personalizado, y no se tarda más de 2 minutos :)
Si un profesional te indicó adaptógenos, recomendamos fervientemente que sigas sus indicaciones al pie de la letra: cantidad, forma y momento del día. Si tenés dudas o en algún momento querés ajustar la dosis, también te sugerimos que le consultes a él o ella; el análisis de tu caso particular es lo que hace que sus indicaciones sean las más adecuadas para vos.
Si no tuviste sesión y querés tener una cita con algún profesional capacitadx en adaptógenos, podés mirar nuestra cartilla haciendo click aquí.
No por nada en InterSer elegimos el formato extracción líquida para los adaptógenos en vez de polvo de molienda simple.
La extracción hidroalcohólica por ultrasonido es la forma más efectiva, concentrada y con mejor posibilidad de dosificación para ingerir toda la biodisponibilidad de los adaptógenos y obtener todos sus beneficios.
Sin embargo sí, los extractos pueden tener sabor fuerte (a causa tanto de la presencia de la materia prima, como del único conservante que usamos, el alcohol).
Si notás que te molesta, te recomendamos tomarlos en un vaso de algún jugo o diluidos en una muy buena cantidad de agua (una botella de 500ml, por ejemplo), ya que así, el sabor fuerte desaparece casi por completo (más abajo, en “¿CÓMO LOS TOMO?” info más detallada).
La dosis mínima general recomendada de plantas/hogos adaptógenos para la correcta absorción es de 1500mg diarios. En nuestros extractos, esto equivale a 30 gotas de extracto.
En base a eso, podemos ajustar la dosis según nuestra necesidad, por ejemplo:
si los estamos tomando preventivamente, una dosis coherente sería entre 30 y 45 gotas.
Si quisiéramos una dosis para, por ejemplo, el tratamiento de algún síntoma o patología, una buena dosis (acompañado de otros hábitos) sería más alta, entre 60 y 80 gotas.
La dosis siempre es diaria. Es importante que la toma sea, consistentemente, todos los días.
Si.
Incentivamos mucho a la escucha interna del cuerpo, sus variabilidades y necesidades.
Algunos ejemplos:
♥ ENCONTRÁ TU DOSIS ♥
Esto depende de lo que se busque y del adaptógeno que se consuma.
Veamos: Los que se recomiendan tomar durante el día (que puede ser todo en ayunas o bien disueltos en tu botella de agua) son los energocéuticos: Melena de León/Ashwagandha/Cordyceps/Rhodiola Rosea
Los infocéuticos se pueden tomar a la mañana, a la noche o dividido en dos: Reishi/Phellinus Linteus/Vitex/Tremella
Pero sobre todo, fomentamos la escucha interna. Por ejemplo, si elijo Reishi porque quiero mejorar mi calidad de sueño, sería mejor tomarlo a la noche.
Independiente del momento del día que elijas, la toma se hace si o si diluyéndolos en alguna bebida (agua/jugos naturales/licuados) (puede ser un vaso entero o un culito, lo que vos prefieras).
Lo único que intentamos evitar es diluirlos en bebidas que estén a una temperatura mayor que 70° C, ya que algunos de los compuestos que contienen son sensibles a temperaturas altas y pueden degradarse y por ende perder efectividad.
IMPORTANTE:
Absolutamente sí. Si tomás más de un extracto, podés tranquilamente diluir la dosificación que elegiste de cada uno de los frascos en el mismo vaso y beberlo.
Los adaptógenos tienen un margen de seguridad tan amplio que son perfectamente tolerados incluso cuando la dosis varía.
Si tomás un poco más ocasionalmente no generan ningún tipo de efecto adverso, y si tomás menos simplemente vas a notar menos intensidad en los beneficios.
Lo ideal es encontrar tu dosis y sostenerla para ver resultados más claros y persistentes.
Si combino dos o más adaptógenos, la dosis se mantiene individual, y no se reduce. Es decir, si me decido por tomar 60 gotas de Melena de León y quiero tomar también Cordyceps, entonces tomo 120 gotas en total; 60 de cada adaptógeno.
Si elegís uno de nustros blends, estos poseen una extracción con una mayor concentración de cada adaptógeno. Por eso, requieren una dosificación casi equivalente a la de cada extracto por separado.
Nuestros extractos están envasados en frascos de vidrio color ámbar, así que el factor luz directa, que sería el único que de forma constante podría degradar algunos compuestos, está controlado. Pero de todos modos, la forma más simple y segura de guardarlos es dentro de la heladera, o dentro de un armario seco y oscuro.
Los tratamientos recomendados para que se genere una óptima absorción de los principios activos de estas medicinas, son de 3 meses de toma diaria.
No hay tiempo máximo de toma de adaptógenos, es decir, podes continuar durante el tiempo que creas necesario. Sin embargo, se recomienda descansar aunque sea 10 días luego de 3 meses de tratamiento para una integración mental y física del proceso y para no generar tolerancia.
La medicina natural trabaja de otras formas y con otros tiempos. No se pueden pensar con el mismo paradigma que con el que pensamos la salud alopática. Acá lo que se está regulando son los sistemas y los procesos orgánicos del cuerpo, y eso no sucede de un día para el otro.
De todos modos, a los 10 días de toma consistente, si encontramos una dosificación adecuada para nosotros, ya debería empezar a sentir los efectos.
¿Dónde y cómo los podemos llegar a sentir? En nuestra calidad de descanso, en nuestra flexibilidad emocional ante situaciones que antes nos desequilibraban, en nuestra capacidad atencional y de concentración, en nuestro humor, en nuestra digestibilidad, en la energía que sentimos disponible para encarar el día, y ojalá en los aspectos de nuestra salud por las que los empezamos a tomar en primer lugar.
Luego de los 30 días de toma, los cambios deberían ser notorios y claramente observables. Si no lo son, podés escribirnos y te acompañamos.
Dependiendo la edad, en general se mantiene la dosis mínima. Entre 20 y 45 gotas suele funcionar. Pero reiteramos, se puede ajustar según la necesidad del organismo.
Para estos casos, recomendamos una consulta con alguno de los profesionales del equipo.
Una de las características base de los adaptógenos es que son aptos para todo momento de la vida. Los únicos casos en los que hay que prestar atención es cuando estamos bajo tratamiento con:
Si estás dentro de alguno de estos casos, lo que puede pasar es que los adaptógenos, al ser moduladores no específicos, se solapen y potencien el efecto de la medicación. Por eso, en estos casos, recomendamos fervientemente sacar una consulta con alguno de los profesionales del equipo.
La dosis y la forma de toma es lo más importante para que un adaptógeno surta o no efecto, pero no olvidemos que existen otros factores tales como el estado general de salud, la capacidad de absorción, el entorno socioambiental, los hábitos preexistentes, etc.
Hasta acá esta guía. Por cualquier duda o pregunta que te surja podés escribirnos a nuestro WhatsApp haciendo click aquí.
Realmente queremos acompañarte :)
Gracias por llegar hasta acá.